среда, 27 марта 2013 г.



El sonido de la marejada llegaba hasta mi ventana. Era un verano muy caloroso y yo había abierto la ventana  para airerar un poco.  Estaba escribiendo  una carta a mi comrade de Chile cuando alguien llamó a mi puerta. Era un hombre alto,  franco,  con sombrero de cartero.  Cada día, en la mañana, en su bicicleta  vieja él traía mi correo. Un día el llegó con mi correo, pero se quedó junto a la puerta como si quisira decir algo y alargó un libro de mi poesia para que escribiera un autógrafo. Como siempre yo escribí algo como "con los mejores votos de P.N.".  No le di gran importancia a ese momento. Mas adelante yo entendí que aquel encuentro fue muy importante para él. Se llamaba Mario. Era  hijo de un pescador. Su padre, su abuelo, el abuelo de su abuelo - todos eran pescadores. Mario no pudo. Una vez, cuando estabamos hablando de alguien, el dijo que la red pesquera la asociaba con la gran tristeza en el fondo de su alma. Era uno de los pocos  en la isla que habían aprendido a leer. Esta sabiduría  le regaló los dos intereses y amores más grandes:  el amor a las metáforas y a una mujer. 

Una vez estaba paseando cerca del océano y Mario me preguntó qué yo creía de las metáforas. 
Yo respondí con un párrafo de la Oda al Mar:

Aquí en la isla
el mar 
y cuánto mar 
se sale de sí mismo
a cada rato, 
dice que sí, que no, 
que no, que no, que no, 
dice que si, en azul, 
en espuma, en galope, 
dice que no, que no. 
No puede estarse quieto,
me llamo mar, repite 
pegando en una piedra 
sin lograr convencerla, 
entonces 
con siete lenguas verdes
de siete perros verdes, 
de siete tigres verdes,
de siete mares verdes,
la recorre, la besa, 
la humedece
y se golpea el pecho 
repitiendo su nombre. 

Mario comparó mi poesia con un  barco que se estaba  bamboleada en las olas, con la morejada. Esta fue su  primera metáfora.  Desde entonces paseábamos frecuentemente, discutiendo sobre la vida de los pescadores, de la gente ordinaria, la poesía, las palabras. 
Una vez irrumpió temprano en mi casa y con la voz temblando de emoción dijo que yo debía   ayudarlo. 
" ¿Qué pasó?"- le pregunté  inquieta y, debo decir verdad, con algun nivel de curiosidad. "Estoy enamorado. Estoy enamorado y usted tiene que escribir  un poema a ella", él respondió. "Su nombre es Beatriche. Beatriche.", - él continuó. Me rei de él, pero nosotros nos pusimos de acuerdo. Le regalé un cuaderno con mi autógrafo personal con el deseo de escribir todas las metáforas allí.  Los dos estaban perdidos en su pasión, él estaba cautivado con su belleza, ella - con sus metáforas. Más tarde tuve la suerte de ser testigo en su boda. Una semana después yo partí a Chile y, tengo que reconocer que a mi pesar no escuché nada de ellos mucho tiempo. 

Yo volví siete años más tarde, cuando entré en  la casa donde había vivido antes, yo vi el niño de aproximadamente 6 años que estaba jugando a la pelota. Desde cocina yo oí: "¿Pablito, quién ha venido?". Beatriche salió. Yo vi la amargura, feliz, pena, una mezcla de  emociones. Después, ella me dijo todo lo que había pasado antes. Italia tuvo muchos cambios. Los movimientos  huelguísticos de los comunistas, las represiones políticas empezaron en todo el país, incluso en nuestra isla. Después de mi partida  Mario se sintió triste, como si le hubieran cortado las alas. Más tarde Mario decidió noseguir con las manos cruzadas, sus ojos se le encandilaron con las ideas de la igualidad y la justicia. Participó en las entrevistas socialistas, publicó en los periodicos, etc. Una semana antes del nacimiento de Pablito Mario decidió participar en un mitin como poeta, el había escrito su primer poema (Oda al P.N). Toda su familia le pidió que no participara. No los escuchó, él siempre repetía que Pablo lo apoyaría. Durante el mitin los carabineros empezaron el tiroteo. Mario no volvío a casa ese día....




Daria Modina

Amor en la gran ciudad.



¿Has visitado Barcelona en verano? ¿Has visto algo más parecido a un hormiguero que esta ciudad?
Plaza de Cataluña, Las Ramblas, Barceloneta, Parque Güell, Casa Mila... más calor, ruido, conversaciones en todas las lenguas del mundo y las cámaras por todos lados como paparazzi. Desde la madrugada hasta muy avanzada la noche esta ciudad habla, canta, baila, bebe, se rie sin parar.  No hay ningún lugar donde puedes estar sola, pensar, simplemente respirar a pleno pulmón y concentrarte.
Ella, una chica bastante corriente, morena, delgada, estudiante de pedagogìa, lo buscaba... las galerìas por la mañana justamente a la apertura cuando los turistas descansan después de la movida. No era aficionada del arte contemporàneo pero aquel dia eligió MACBA.  Al entrar en  la galerìa sintió un embate del aìre acondicionado, que repentinamente le puso  la carne de gallina. Solamente unos pasos lentos resonaron... y la tos.
´´Lo siento´´ - un joven pidió perdón.
Pasó unas tres horas paseando entre las fotos y esculturas, Bruce Neuman y Cristina Iglesias, y estaría màs y màs si su organismo no pidiera urgentemente una dosis de cafeìna y nicotìna. Se acomodó en una cafeterìa tras una esquina y empezó leer El Paìs cuando su paz fue molestada otra vez.
Este ´´lo siento´´ de un chico tropezando con su silla le pareció muy conocido...del joven en la galerìa.
Alto, bastante desairado y de sonrisa colgante. Era un arquitecto de Nueva York, aquì para encontrar inspiración. La conversacion fue muy natural como entre dos amigos viejos, sobre todo sus lugares favoritos en Barcelona. Ella tenía solo dos y el primero ya lo visitó esteamañana. Pero qué sorprendente puede ser la vista del turista a tu ciudad.
Pensó que sabìa casi todo sobre ese sitio, pero el resto, este ´´casi´´, podía ser tan precioso, podía ver todo de otra manera... A la vuelta de sus ojos verdes que brillaron cuando vieron algo nuevo, a través de sus palmas y dedos cuando señalaba algún edificio, a través de su voz profunda, tranquila y viva.
Gracias a él ella sintió que pudo enamorarse otra vez...de esta ciudad donde el sal saluda cada dìa, donde el mar invita a refrescarse en sus abrazos cariñosos, donde la movida te asegura que eres muy joven y activo, donde puedes enamorarte de repente, justo cuando te dije ´´lo siento´´ y te mire con sus ojos verdes que brillaban tanto.

Eugenia Polushkina

суббота, 23 марта 2013 г.

¿Era el Destino?






Esta es la historia vivida de mi mejor amiga T., que empezó el año 1992. En esa época T. era joven, soltera y llena de esperanzas de encontrar su media naranja. No debería ser un príncipe azul, ya tenía una experiencia matrimonial, pero T. tenia un Corazón abierto y una fe verdadera en la familia.

Trabajaba en una empresa con raíces austriacas, que contrató a un auditor M., también austriaco, que se había trasladado a Moscú para trabajar durante unos años.

Como sucede a menudo a los extranjeros que dejan la familia en casa en sus países, en algún momento el cariño de la esposa falta tanto y empiezan a buscar un reemplazo. Y así empezó la relación entre los dos. No debáis creer que mi amiga era una zorra, al contrario. Tenía muchas ganas de crear una familia con un hombre sincero, que quisiera tener hijos y un futuro junto con ella. No sé cómo explicó el hombre su situación familiar a T., o era simplemente irresistible (era un queso de verdad), en breve se enamoró de él y estuvieron saliendo 1 año hasta que el contrato de M. terminó y volvió a su país.

En cuanto el periodo de lamentación se acabó, T. encontró otro hombre, 5 años más joven que ella, con quien vivió como una pareja de hecho durante 6 años y con quien tuvo una hija estupenda. Pero fue una bendición disfrazada: el hombre la engaño con una mujer más joven y la abandonó. T. sufría mucho, perdió más que 10 kilos de peso, pero Dios no le dejaba sufrir largo tiempo. Un día fue en su coche por el malecón y vio un corredor por detrás, la espalda del cual le sonaba familiar. Si, era M. En ese momento no podía aventurarse a parar y hablar con él, pero le llamó un día después. Le encantó y salieron la misma noche. Desde esta noche están juntos. El aceptó a su hija y los dos tienen una relación de confianza. Mi querida amiga lleva casada con él 13 años. Ellos son bastante diferentes, pero, como se dice, los polos opuestos se atraen. Mi amiga a veces vez se queja, a veces es bastante exigente con él, pero estoy segura de que los dos no se van a separar.
Morozova Ekaterina

суббота, 16 марта 2013 г.

Taller de literatura en el Cervantes de Moscú.


<!--[if !vml]-->LA MUSICA EN
     LA LITERATURA
<!--[if !vml]--><!--[endif]-->
matricúlate en:
Taller de lectura y escritura

<!--[if !vml]-->
<!--[endif]-->
Si…

te gusta mucho leer
quieres escribir tus
propios textos



Nivel mínimo requerido:
B1.2 o Dele B1


LETRAS DE MUSICA












Horario: 07/04-23/06/2013                            Duración del curso: 20 horas
Domingos 15:30-17:30                                            Precio: 8.000 rublos

суббота, 9 марта 2013 г.

¿Amor o enfermedad?


El siempre le daba  dinero para el taxi. No quеría que ella volviera a casa en el metro. Por eso él rompía su chanchito, sacaba todo el dinero y se lo daba a ella. Ella siempre reía pero lo cogia. Todo parecía bastante gracioso hasta un viaje que hicieron juntos.
Fue un crucero por el Mediterráneo. El robaba las tarjetas postales  y las horquillas en diferentes países para ella y arrancaba las flores en los jardines ajenos. El no comía nada antes de ella. Y, por ultimo, el no comía nada totalmente. El tenía celos de ella, gritaba y lloraba cuando algún hombre se acercaba a ella. Ella sufría y no podía alejarse.
Una vez ella fue a una discoteca muy tarde. El despertó y lloró. El tuvo fiebre. El doctor dijo a su madre que él estaba agotado y ella podría perder a su hijo....
Pero...el viaje terminó y ella volvió con su marido. El amor terminó también cuando cumplió 5  años y él encontró a una chica de su misma edad. Pero no olvidará el primer amor nunca.
El tenía 4 años. Ella era la mejor amiga de su madre. Era una chica muy bonita, una modelo bastante famosa y tenía 26 años.
Hasta ahora ella dice que el amor de este niño fue el sentimiento más apasionado en toda su vida.
El es mi querido hijo.
 Aelita.

пятница, 1 марта 2013 г.

Una historia muy rusa.


Escribir algo sobre el amor… Es muy fácil y muy difícil. No hay una  definición concreta de qué  es el amor. ¿Besos? ¿cariño? ¿sonrisas? ¿o, al contrario, lágrimas? ¿dolor? ¿despedidas? ¿celos?
 Quiero contar una historia que me parace muy rusa.
Ellos se conocieron en 1935. Tenían 18 años. Eran  estudiantes de la Universidad de Moscú, de la facultad física. Lev y Svetlana. Ese tiempo era para ellos el más feliz, despreocupado y alegre. Pero en ese período mucha gente estaba acusada y se encontraba en las cárceles. Entre ellos había una buena parte de los científicos soviéticos. Por suerte, eso no tenía que ver con nuestros héroes. Todo estaba bien y ellos eran inseparables.
 En junio de 1941 terminaron su enseñanza. Pronto comenzó la guerra. Lev se fue al ejército como voluntario. Poco tiempo después se encontró en el cautiverio y más tarde en el trabajo obligatorio en Alemania. El trabajaba como intérprete en una zona grande industrial donde había soldados rusos. Lev probó huir pero sin éxito. Le trasladaron al campo de concentración Bukhenvald. Los años de guerra fueron terribles pero pudo sobrevivir.
 Svetlana durante todo ese período trabajaba en una fábrica militar en Moscú y en Asia Central en la evacuación. Pasaba hambre, frío y no sabía nada de su amigo.
 Cuatro años más tarde el  horror terminó. Todos esperaban que la vida se hiciera más ligera y más feliz. Para muchos esas esperanzas se volvieron realidad. Aunque no para todos.
 Lev era un físico joven y talentoso y los americanos le invitaron a vivir y continuar sus investigaciones en Estados Unidos. Pero él quería ver a su familia y a su novia. Al volver a  la Unión Soviética  fue acusado de colaboración con los fascistas. Un juzgado que duró solo 20 minutos le dio 10 años sin derecho de  correspondencia. Le llevaron al Norte a un campamento, donde la temperatura en invierno estaba sobre 45 grados bajo  cero, donde el rio estaba abajo hielo 9 meses por año. Y los presos trabajaban 12 horas diariamente……..
 Svetlana no sabía nada de él. Ella continuaba trabajando y esperando. Era una chica joven y atractiva y por esa causa  atraía a los hombres, pero su corazón estaba ocupado  para siempre.
 Inesperadamente ella supo que él estaba vivo. En julio de 1946 ella  le escribió su primera carta. El la recibió dos meses más tarde. Como no podía usar el correo, contaba solo con la ayuda de los trabajadores de esta zona que le compadecían. En total fueron 1200 cartas, cada de las cuales era un acto heroico y delito al mismo tiempo. Todas estaban llenas de amor, aunque esa palabra se encontraba raramente. Ellos pensaban cada expresión. Cada palabra significaba tanto y era tan peligrosa para ambas. Pero es imposible prohibir amar al corazón. Ellos trataban de cuidar, proteger y apoyar uno a otro. Ellos tuvieron solo cuatro citas durante estos 10 años. Con grandes dificultades ella llegaba a verlo. A escondidas, continuamente esperando un fracaso, muerta del miedo ella arribaba a su campamento llevando los productos que había podido ahorrar de su ración pobre.
Tantos años él  la miraba ………  solía verla en sus sueños alegre, ligera, riendo y aunque ahora ella no se parecía a la chica de sus sueños,  el no veía la diferencia. Esta era su  Svetlana.
  Le liberaron en 1954, un año después de la muerte de Stalin. Ellos se casaron a la edad de 38 años. Tuvieron un hijo y una hija. Vivieron juntos 50 años más hasta su muerte. Y guardaban sus cartas  como un verdadero tesoro, porque no tenían nada mas valioso.
 Eso fue un verdadero amor.  No un amor llamativo, rico, brillante. Su amor fue  silencioso, cuando los sentimientos no son para todos, ellos viven en los corazones. Y no se someten al tiempo y las circunstancias.

 Liubov Mavrina


En memoria a todos los que pasaron por esa experiencia inhumana y aún se encuentran en cautiverio.