пятница, 31 мая 2013 г.

Sabores y olores de mi infancia.


Cuando era niña toda mi familia estaba junta. Mi mamá, papá, mi hermanito, mis abuelos y mis abuelas.
Tengo muchos recuerdos de mi infancia. Voy a contar sobre algunos de ellos.
A mi papá le gustaba preparar el desayuno para nosotras, y con frecuencia el cocinaba crepés por la mañana.

Recuerdo  que antes de que yo me despertara, yo sentía ese olor, y ya  sabia que mi papá preparaba algo muy sabroso, que a mi me gustaba mucho. Todavía a veces mi papa lo hace.  

Mi abuela siempre en cumpleaños de mi papa hacía una torta Napoleón. Y cuando yo como napoleón, este sabor me recuerda los cumpleaños de mi papa y mi abuela.

Cuando era niña a mi abuela y abuelo vivieron un año en Perú, me mandaba unas bolitas de chicle de diferentes colores, ¡ese sabor yo recuerdo bien! También me mandaron un  oso de gummi, es un dulce como un chicle, pero se puede comer. A veces los compro ahora y este oso me recuerda  mi infancia.
El olor de las flores peonía me recuerda el verano en casa de campo, porque  crecía mucho allí.
Cuando era niña,  cada año con mi familia iba de vacaciones al mar Negro. Y en la costa siempre en aire sentía el  olor de alga marina, y ahora cuando estoy cerca del mar donde hay esta alga marina, me recuerdo de nuestras felices vacaciones con mi familia.


среда, 29 мая 2013 г.

La infancia de Vlad.



Cuando era pequeño, mis padres y yo pasábamos mucho tiempo con nuestros parientes, especialmente con mis tíos. En aquella época teníamos más reuniones familiares que ahora. Requerdo que normalmente celebrábamos casi todas las fiestas como el Año Nuevo, el Siete de Noviembre o el Primero de Mayo en la casa de mis tíos. Mucha gente solía participar en aquellas reuniones.

También recuerdo a mis primos numerosos, porque tenía muy buenas relaciones con ellos. Normalmente los niños estaban sentados aparte de los adultos, alrededor de una mesa pequeña. Después de la comida, jugábamos en otra habitacíon. Durante estas reuniones la gente hacía regalos, comía, bebía y disfrutaba de la compañía agradable. Los adultos discutían  las últimas noticias, deportes, política y otros temas que no nos parecían interesantes. Por supuesto, como éramos niños, nuestros juegos y entretenimientos eran mucho más importantes para nosotros.     

¡Aquellos días eran buenísimos!