ÁNIMA FATUA
Ana Lidia Vega Serova 1 Leningrado –ahora San Petersburgo– es una ciudad de puentes. La mandó construir Pedro: el zar de las innovaciones, el Primero; ordenó construir una ciudad en un pantano y cortarles las barbas a sus súbditos. Quería abrirle a Rusia una ventana hacia Europa. Mandó cortar barbas y hablar en francés y construir una capital en un pantano para abrir una ventana. Leningrado es una ciudad gris con toda la magnitud y la magnanimidad del gris, con toda la magia de su perfume. Leningrado huele a húmeda madera y frío sudor y a una locura antigua, museable. Leningrado es una ciudad de museos y locos, mar, parques y noches blancas, habitada por viejos abandonados, pintores, marineros en retiro, enamorados y mujeres solas. Ella era una mujer sola, muy joven y romántica; le gustaban las películas trágicas con finales felices y los vinos dulces, le gustaba caminar por Leningrado sin rumbo, detenerse en el medio de cualquier puente, mirar el agua negra del Neva sobre la...