четверг, 31 декабря 2015 г.

Cuando se encienden los arbolitos


Dibujos animados de la época soviética.

Caía nieve del año pasado... Dibujo animado ruso de fin de año


¡Feliz Año Nuevo!

Año Nuevo en el restaurante Petrovich


Taller de lectura y escritura en el instituto Cervantes de Moscú





Del 17 de enero al 27 de marzo, 10 sesiones de tres horas.
Cada domingo de 15.30 a 18.30, por el precio de 15.000 rublos.
¡Están invitados!



¡Feliz Año 2016!

среда, 16 декабря 2015 г.

Una detective llamada Laura





Laura y Vicente eran unos detectives de Valencia. Laura era una persona fuerte, decidida y exitosa. Además, era muy atractiva. Investigó muchos casos relevantes. Vicente era un hombre indeciso y nunca tenía suerte. Un día Laura fue de viaje de trabajo a Alicante, donde tuvo que encontrarse con un testigo de una estafa financiera. Su dossier ella se lo llevó consigo. Hacía muy mal tiempo cuando vino al hotel y necesitaba cambiarse de ropa y beber algo caliente. Por eso no notó a Vicente, que estaba sentado en el lobby escondido detrás de un periódico.
 Vicente tenía su propio plan. La idea suya era robar el dossier de la estafa y después descubrirlo con éxito para mejorar su reputación. Él se fijó a qué habitación iba Laura y se quedó esperando detrás de un jarrón con flores. En cuanto Laura salió de la habitación, vestida y peinada para pasar la noche en un restaurante lujoso, Vicente sin demora se metió en su habitación con ayuda de una llave multifuncional.
En cuanto encontró el dossier, oyó a Laura entrando en la habitación. Es que el testigo la llamo y le dijo que estaba resfriado por el frío y la lluvia y no podía venir a verla. Él le prometió que enviaría una carta con sus declaraciones con un mensajero. Por eso la chica regresó.
Vicente se metió  debajo de la cama y se quedó agazapado. Laura se cambió de ropa y sintió hambre, así que encargó un sándwich y  una cola. En unos pocos minutos el conserje le trajo su pedido y además un ramo de flores y una carta.
 Laura con mucho apetito empezó a comer el sándwich y abrió el sobre. El testigo le confesaba su amor y le proponía contraer matrimonio. Del asombro Laura dejó caer el platillo y se agachó para levantarlo.
 Ella se sorprendió aún más al ver a Vicente debajo de la cama. "Y tú, ¿que estás haciendo por aquí?" - le preguntó, pero Vicente no pudo contestar porque perdió el don del habla.
Luego le contó todo y ella le aconsejo que cambiara de profesión. Vicente se convirtió en un veterinario, pues siempre había sido un gran amante de animales. Desde entonces se sintió feliz.
Ksenia

понедельник, 9 ноября 2015 г.

Miranda en una nueva película de Almodóvar





Soy Miranda y esta historia pasó conmigo el fin de semana pasado. El sábado pasado fui al Festival de Cine de Sitges. Yo estaba entrando en el hotel cuando noté a un desconocido que estaba leyendo el periódico. Yo tomé la llave y fui a la habitación. Debía encontrarme con una persona muy importante. Yo entré a la habitación, abrí la maleta y me cambié de ropa. Me puse mi mejor vestido y un collar de brillantes  muy caro. Siempre llevo una  pistola en el bolso cuando me lo pongo. Después salí de la habitación.
Cuando estaba acercándome  al ascensor, la persona importante que esperaba me llamó por teléfono y me pidió que lo esperara en mi habitación. Yo le dije el número de la habitación y volví a ella.
Cuando pasaron algunas horas, yo decidí a llamar al bar para encargar un sándwich y una cola. En cinco minutos el camarero los trajo. También trajo un ramo de flores y un sobre pequeño. Yo me senté y abrí el sobre. Allí estaba una postal que decía que la persona importante no podía encontrarse conmigo aquella tarde. Pedía perdón.
Estaba comiendo el sándwich y en ese momento dejé caer el plato sin querer. Cuando me incliné para recogerlo, debajo de la cama vi al hombre desconocido que había estado en el salón del hotel cuando llegué algunas horas atrás. Me asusté y pregunte que hacía allí.
Pero el hombre no respondió. Yo salí corriendo y cerré la puerta con llave. Cuando estaba llamando a la policía del otro lado de la puerta, el hombre pidió que la abriera, y explico que él era un detective que mi marido había contratado.  Cuando yo me fui al encuentro, él entró en mi habitación para buscar las pruebas de mi supuesta infidelidad. 
Pero yo volví inesperadamente y él  se escondió bajo la cama. Mi marido pensaba que yo tenía una cita con un amante. ¡Qué tonto! Yo debía encontrarme con un agente del cine. ¡Me habían propuesto un pequeño papel en la nueva película de Almodóvar! ¡Toda mi vida he soñado ser actriz!

 Elena Makhovikova

La misteriosa historia de Sara Ovalle





Esta historia pasó hace 10 años en Praga. Era otoño. Un coche de lujo se detuvo junto a la entrada del hotel Marriot. Una chica hermosa bajó del coche y entró en el hotel. Su nombre era Sara, era española.
-          -¡Tengo una reserva a nombre de Sra. Ovalle, por favor!
-         - Un momento, por favor…  Ah, aquí está. La habitación número 233.
-         - ¡Gracias!
-          -¡Para servirle!
Sara tomó las llaves y fue a su habitación. Era el día era su cumpleaños, y era la primera vez que celebraba su cumpleaños sola. Hace ya 5 meses su marido había desaparecido y nadie sabía dónde estaba.  Y hace una semana ella había recibido una carta de un  desconocido. Este desconocido sabía algo de su marido y pidió un encuentro en Praga.
 Por eso Sara había llegado a esa ciudad y a ese hotel.
Cuando esperaba el ascensor, llamó su móvil. Era Erik, el desconocido que quiso encontrarse con Sara en el hotel.
-De acuerdo, de acuerdo. Esperaré en la habitación 233.
Sara estaba muy emocionada. Diferentes ideas aparecieron en su cabeza. Ella subió al segundo piso y entró en su habitación. Estaba muy cansada y fue a ducharse.
En eso mismo momento un hombre de estatura media con pelo ralo estaba siguiendo a Sara. El tenía unos documentos en sus manos. El hombre escuchó el sonido del agua, entró a habitación y se ocultó debajo de la cama.
Sara salió del baño, se sentó en la cama y llamó por teléfono para encargar comida a su habitación. Había hecho un camino largo de Buenos Aires, donde vivía, hasta aquel hotel. Estaba muy cansada y tenía hambre.
Unos 20 minutos más tarde el camarero trajo el almuerzo y una carta, así como unas flores. ¡No era posible! En la carta estaban las palabras: A mi querida Sara.
Estaban escritas por su marido. Ella conocía su letra muy bien. Sara estaba muy sorprendida. No entendía lo que estaba pasando.
En eso momento Sara vio una mano de hombre debajo de la cama. Ella gritó, asustada.
-          -¡Pido perdón, Señora! Soy Erik, el amigo de su marido, Carlos. Soy su amigo también. No le haré nada malo a Usted. Esta gente que le han escrito a Usted son enemigos de Carlos. ¡Y yo la ayudaré a salvalo!


…..
continuará...

Galina

среда, 27 мая 2015 г.

La historia de una chaqueta italiana





Cuando estuve por primera vez en Italia me sucedió algo muy divertido.
Estaba esperando la hora de mi vuelo en Florencia y decidí  que era una oportunidad perfecta para comprar algo de cuero. La producción nacional es de muy buena calidad. Al final encontré una chaqueta que me gustó mucho. Pero el precio era  muy alto y por eso decidí regatear un poco. Estuve hablando mucho tiempo y me la probé  varias veces. Contaba cuentos al vendedor que era estudiante y no tenía tanto dinero y poco a poco conseguí  bajar  el costo y comprarla a buen precio.
Pero en ese momento me di cuenta de que no tenía ni un minuto más y me fui  de prisa al aeropuerto. Salí del autobús corriendo, porque tenía  solo cinco minutos para registrarme. Estaba tan emocionada que para encontrar la dirección correcta pregunté a un hombre en italiano, lengua que en realidad no sabía. Al llegar a los mostradores, supe que mi vuelo estaba retrasado por tres horas y tenía que esperar más.
¡Pero la chaqueta  impresionante era mía!
Olga Dubenko