пятница, 6 марта 2015 г.

Una infancia feliz





Cuando era pequeña me gustaba visitar  la casa de verano de mis padres, un lugar situado en una zona verde. Tengo recuerdos buenos sobre mi infancia y este lugar. Yo recuerdo el sabor de las fresas que sembraban mis padres en la huerta, eran muy dulces y frescas, las comí en grandes cantidades en esa ápoca.
 No existía el problema de la contaminación, todas las frutas y verduras las cultivábamos nosotros mismos y las comíamos todo el año.
Tengo recuerdos de los olores – el olor de pincho moruno y de sauna. Cada tarde mis padres cocinaban pincho moruno y se bañaban en la sauna rusa. Mis abuelos, mis padres, yo y mis hermanos comíamos juntos y hablábamos de las noticias y de nuestras vidas. Después nos sentábamos al aire libre y escuchábamos el canto de los grillos, mirábamos el cielo estrellado y discutíamos de la vida en otros planetas. Mi hermano y yo nos imaginábamos que en otro planeta había una civilización diferente, donde ese mismo momento también la gente estaba sentada mirando el cielo.
En la noche mamá me acostaba a dormir, me cubría con la manta, me abrazaba y yo me dormía feliz. En la infancia no tuve ningún problema y fui feliz con mi mamá, la fresa, la sauna rusa y algún que otro pincho moruno.



Eugenia Tkacheva
 

Комментариев нет:

Отправить комментарий