четверг, 31 мая 2012 г.

La lámpara.


Soy  una lámpara de mesa. Tengo un pie de color de plata y la cabeza blanca. Pienso que yo soy una lámpara guapa y simpática. Mi vecino, el ordenador, está de acuerdo conmigo. Somos amigos y a veces charlamos, discutimos las noticias o escuchamos  música. Si, de verdad, aunque soy una persona práctica y seria, a mí me gusta la música. Especialmente algo lento y romántico.
Vivo sobre la mesa en la habitación de un chico de 11 anos. Me parece que tengo una vida interesante y bastante divertida. Yo no funciono durante el día, pero yo no descanso todo esto tiempo. Habitualmente el chico llega a casa después del colegio a las 3 por la tarde. Sus padres piensan que él está haciendo sus deberes, pero la mayor parte de su tiempo en casa lo pasa con mi amigo el ordenador charlando con sus amigos, jugando y viendo las películas. Unos 30minutos antes de la hora, cuando sus padres llegaran a casa, el chico empieza a preparar sus deberes. Eso es a las 7 y media de la tarde. Y este es mi tiempo. Claro que en este tiempo nuestro chico necesita la luz. Eso no es fácil, leer lo que no te interesa mucho, hacer la matemática, historia y otras disciplinas. A me encanta la biología. Me gusta mucho escuchar sus textos. Me da pena que no puedo leer.

Pero hay tres cosas en mi vida, que no me gustan. La primera es el calor. Cuando yo trabajo mucho yo siento calor, mucho calor.
La segunda cosa es el desorden sobre la mesa. ¡Es increíble  lo que puede hacer un chico con la mesa! Aquí hay de todo: libros, cuadernos, el uniforme deportivo, calzoncillos, comida y muchas cosas más.
Y la tercera cosa que no me gusta son las vacaciones. Evidente que la mesa está limpia en este periodo, ¡pero estoy aburrida!
 Irina Koreneva

вторник, 29 мая 2012 г.

Una navaja feliz.


Soy una navaja turística. ¡Y a mí me gusta mucho serlo! Es que siempre prefiero ayudar a la gente y hacer la vida en los viajes más fácil. También me vuelve loca guardar  y salvar las vidas y además ¡preparar una comida!
¡Puedo hacer muchísimas cosas!!! Es que tengo algunos elementos en mi cuerpo  que son especiales.
Tengo una navaja, un destornillador, pinzas cortantes, abrelatas y también mi hermano pequeño ¡que puede pinchar la piel de los animales!
Estoy segura que con todos estos elementos estoy muy de moda siempre.
Voy a contar un poco sobre mi amo. ¡Mi amo favorito!
Pienso que tuvimos un amor a primera vista en la tienda donde fui vendida.
¡El me quería mucho! ¡Y me compró sin dudas! Estaba muy feliz! Y desde este momento empezó nuestra vida.
El me afila, me lava y me compró una cubierta de piel. ¡Tengo una vida maravillosa!!
También fuimos de viaje juntos. ¡Me gusto tanto que estoy soñando sobre otro viaje.
Ayudé a mi amo a hacer el fuego, finalizar la canoa, abrir las latas de comida. Es que no quiero que mi amo tenga hambre. Es difícil imaginarlo, pero algunas veces fuimos de caza. Tuvimos suerte y por la noche la cena era tan estupenda que mi amo me afilaba y afilaba. ¡Soy la navaja más feliz del mundo! ¡Nadie tiene un amo tan fantástico como tengo yo! ¡Espero que me tengan envidia!
¡Vale! Voy a mi cajón para descansar un poquito. Espero que pronto recuente más.
¡Adios!


Ana Dolina

понедельник, 21 мая 2012 г.

Un sol en casa.


Soy parecido al Sol. El Sol se aparece por la mañana pero yo me lleno de luz por la noche. Y además nací en el país que se llama "El país del Sol naciente" – soy japonés. 
Nací en las manos de la gente a quien les gusta mucho su tradición: una chica estiro el papel de arroz y preparó las tintas, un chico enderezó un alambre fino y largo. Y pronto obtuvieron una esfera blanca, en la cual pintaron una rama floreciente de sácura y  un jilguero – los símbolos de la Primavera. Después me empaquetaron como un circulo plano y me enviaron a la tienda. Me parecía que viajaba una eternidad.. Por fin me sacaron desde una caja y me colgaron bajo el techo. Resultó que alrededor de mí había miles de esferas parecidos a mí – todos eran diferentes. Llegó mucha gente, compraron a alguien cerca de mi, pero yo estaba colgado. De súbito una chica me señaló con la mano a mi. El vendedor me sacó. ¡Fui muy feliz!
En la calle entendí que estoy en Brasil, en el barrio japonés. Pero mi nueva dueña vive aún más lejos – ¡en Rusia!
Y ahora todo este lugar es mi casa. Cada noche mi dueña me enciende para ver los símbolos de la Primavera.


Max Ladygin

Las notas del ...


A veces nosotros encontramos unos objetos que nuestro pensamiento racional no puede explicar. Ni antes ni después de esa ocasión yo no me comunicaba tan cerca con el mundo de objetos irracionales.
Yo tenía dos amigas buenas de Petrozavodsk. Una vez ellas me invitaron a un viaje al lago de Onega para ver petroglifos de Pudoj. Ese lugar se llama La nariz del demonio.
Todo el año nosotras planeábamos nuestro viaje, pero a finales de julio alguien empezó a corregir  nuestros planes. Yo me retuve con mis informes y por eso fui a Petrozavodsk más tarde. En esos días el hermano de mi amiga tuvo una avería y nosotros perdimos y el coche y a un compañero. No puedes hacer nada, querer es poder, decidimos ir las tres a pie. “Id, id, allí los satanistas celebran sus orgías”,  - su mano está en el yeso, los ojos se ríen: el hermano de Vera se despide de nosotras. Nosotras nos reímos también. Alrededor  está el bosque de los duendes: las campanillas del brezo, las mariposas, los pinos y las setas que crecen directamente del camino y todo esto es bañado en la luz solar. Alguna vez eso fue una ruta popular turística, ahora allí nadie va. Dieciocho kilómetros a pie. Cuando llegamos al lugar, nuestras fuerzas nos abandonaron, caímos en el lago y comenzamos a beber el agua purísima del Onega. Pusimos la tienda de campaña. La busca de petroglifos la dejamos hasta mañana.
La nariz del demonio es una península. Nosotras empezamos a investigar a la izquierda de ella. Tenemos: la cámara, el cuchillo como sierra ¡machete en la actualidad! Caminamos lentamente a lo largo de la orilla. Estamos completamente solas. Lejos en los acantilados se oye el ruido de la lancha motora. El sol. El agua purísima. Los calveros de arándano. Estamos disueltas en la naturaleza. Felicidad. “¡Chicas, mirad, la galería de Dresde!”- Vera encontró unos petroglifos. Los cisnes, los cocodrilos, los peces. Muchos dibujos en la piedra. ¿Cuantos años tienen?
Ese día nosotras no encontramos al demonio, dibujo que da nombre al lugar. Por la tarde el cielo comenzó a cambiar. Muy lejos y muy sordamente y rítmicamente golpeaba el trueno. Eso era como los golpes en una pandereta enorme. Empezaba la tormenta.
Por la mañana la lluvia serenaba. Hacía frío. Los macarrones nadaban en la cazuela.
Todo estaba mojado. El calzado estaba como los macarrones. Era necesario encontrar al demonio.
El bosque estaba cambiado. Sobre las ramas de los abetos colgaban las barbas largas de los gnomos. Estas barbas se llaman de cierto modo en latín, yo lo he olvidado. Eso es liquen. Yendo a la derecha nosotras llegamos al lago. El viento llevaba las nubes directamente hacia nosotras. El lago hervía con ondas de plomo. El agua inundaba unas piedras enormes y se echaba encima. Al fin nosotras lo vimos a Él. Eso era como un dibujo infantil. Los medios mínimos y el máximo de  expresividad. “Los cuernos, los ojos, los cascos, los dedos”, Larisa toca el dibujo y comenta para que estos claras de la imagen. Yo quitó la visera que tenía para proteger de la lluvia la cámara. En una mano Él tiene un cuchillo. “Mira, como el cuchillo de Vera, el machete presente”.  Miramos con admiración, nos acercamos. Es una copia exacta. En otra mano hay una cruz.  Según  la leyenda, la cruz fue dibujada por los monjes del monasterio. Toda la composición no sostuvo la tensión increíble y la piedra enorme de pronto se rajó exactamente por el medio.
            Es todo. Habíamos alcanzado nuestro objetivo. Nos vamos. Miro la película. Veo un gran ornamento, miro atentamente. ¡Es así mi visera, toda la película es mi visera! “Chicas, tenemos que volver y retratarlo de nuevo”.
            Decidimos volver a la casa por la mañana. Toda la noche estuvo lloviendo. Todas nos mojamos. Nadie dormía. En un momento comprendí muy precisamente la geografía de nuestra península. Nuestra tienda estaba en el único sendero que conducía al demonio. De la cabeza no salían las palabras del hermano de Vera sobre los satanistas. Tres chicas locas. Gritó estridentemente un pájaro. Eso era un grito desesperado de un pájaro que alguien había asustado, pero nosotras estábamos solas...
            Por la mañana nosotras nos reunimos sin hablar, el bosque nos empujaba en la espalda. Tan pronto como salimos a la carretera la lluvia dejó de caer y asomó el sol. El mundo era el mismo, solamente  nosotras estábamos cambiadas...

María Vinnik

Historia de una cámara.


Parece que objetos y cosas no animados no pueden hablar. Es verdad que ellos son testigos de acontecimientos trágicos y cómicos, dramáticos y divertidos. Vamos escuchar esa cámara. ¿Qué ella podría contar?

Yo fui regalada a una chica que se llama Alejandra. Desde su infancia a ella le gustaba mucho observar las mariposas, escarabajos, pájaros, animales. Todos consideraban que ella sería bióloga. Cuando Alejandra tenía 16 años, su padre compró una cámara Leika – una maravillosa cámara profesional, y la regaló  a su hija. Al principio ella hacía fotografías de insectos y animales. Después de terminar la escuela Alejandra empezó a estudiar periodismo. Estudiaba muy bien. Fue la mejor estudiante en su curso. Los padres pensaban que ella empezaría su carrera como periodista  en alguna editorial bióloga o revista, como Nacional Geografic. Pero el tiempo pasaba, y Alejandra se interesaba más y más por problemas sociales y políticos. Ella empezaba a visitar lugares dónde ocurrían acontecimientos importantes y peligrosos, tales como conflictos entre grupos étnicos o cataclismos   naturales. Ella hacía fotografías, las cuales todos admiraban por su realismo. Siempre yo estaba con ella. Me parecía que yo era una parte inalienable de la chica, casi una parte de su cuerpo. Además ella escribía artículos y reportajes que fueron captados muy rápido por headhunters que buscaban periodistas jóvenes y talentosos. Una de las mejores editoriales la invitó a ella a trabajar para la revista Time - edición muy famosa  y de más autoridad en el mundo. Nuestra vida era muy interesante y activa. Fuimos a los lugares más importantes, estábamos como testigos en acontecimientos como operación Tormenta en el desierto, el golpe de estado en Rusia, la primera guerra en Chechenia, terremotos, inundaciones en países diferentes etc. Cada fotógrafo profesional sabe cómo debe hacer luz o sombra, todos están motivados y aspiran a hacer una buena imagen. Pero Alejandra... Parecía que ella  tenía una capacidad innata de fijar el momento, hacer fotos diferentes a otras. Sin duda, tenía un talento extraordinario. Ese era no solo su  trabajo, sino una mezcla de pasión y sentido del deber. Recuerdo sus lágrimas, su risa, sus dedos y manos.

Todo terminó una vez en Afganistán, adónde nosotros habíamos venido para hacer un reportaje sobre la vida de los habitantes de un pueblo cerca de Kabul. Alejandra hablaba con las mujeres, los hombres, los niños, hizo muchas fotografías. Ella tenía un interés grande por vida en todas sus facetas. Nunca sentía miedo. Sentía el  dolor de la gente, compartía con ellos. Una bala perdida me rozó, me arañó y fue a dar en el pecho de Alejandra....
Olga Sklubovskaya

пятница, 18 мая 2012 г.

El CREPE

Traducción de un cuento original de Teffi.

Esto fue  hace mucho tiempo. Esto fue hace cuatro meses. Nosotros  estábamos sentados  en la noche perfumada  y sureña  de la costa de Arnó.
No estábamos precisamente en la costa, -  donde podríamos estar sentados  allí:  es húmedo y sucio, y es indecente,- estábamos  sentados  en un balcón del hotel, pero  lo he dicho así  porque es más poético.
La compañía era mezclada – ruso-italiana.
Como  entre nosotros no  había ni amigos demasiado cercanos, ni  parientes, nos decíamos  cosas exclusivamente agradables.
Especialmente sobre las relaciones internacionales.
Los rusos, nosotros, estábamos apasionados con  Italia. Los italianos expresaban  una fuerte  seguridad, casi inquebrantable, de que Rusia era hermosa también. Ellos gritaban que los italianos odiaban el sol y no soportaban el calor en absoluto, que ellos adoraban el frío y desde la infancia soñaban con la nieve.
Al fin  nos convencimos  así  tanto de los méritos de  nuestras patrias, que  ya no hablábamos  con el mismo énfasis.
-         Sí, por  supuesto, Italia  es  hermosa,-  dijeron los italianos.
-         Y de hecho el frío, - él… tiene algo especial. Desde luego tiene algo… - nosotros  nos dijimos.
      Y inmediatamente nos reunimos y sentimos, que los italianos  eran un poco  presuntuosos con su Italia y era hora ponerlos en su sitio.
      Ellos también cuchichearon  un poco.                                                           
      - Tienen muchos sonidos difíciles, -  dijo de repente uno de ellos.
     -  Tenemos  una  lengua muy fácil  para la pronunciación. Y  ustedes todos silban  y tienen sonidos difíciles.  
     - Sí, - respondimos  fríamente. – Esto ocurre  porque  tenemos una lengua muy rica. En nuestra lengua se encuentran  todos los sonidos  que existen en el  mundo.
Por supuesto  que a veces silbamos.
-         ¿Y tienen «t-h», como  los ingleses?, - dudó uno de los italianos. – Yo no  lo  escuché.
-         Por supuesto que existe. No importa que no lo hayáis escuchado. No podemos  pronunciar «t-h» cada minuto. Nosotros y sin eso tenemos muchísimos sonidos.
-         Tenemos sesenta y cuatro letras en el alfabeto,-  yo dije.
Los italianos me miraron  algunos minutos  en silencio,  mientras yo me levanté y me volví de  espalda a ellos y miré la luna. Era mas tranquilo. Y además cada persona  tiene  derecho  de crear  la gloria de su patria como puede.
Callamos un rato.
        -Vengan aquí  en primavera,- dijeron los italianos, - cuando todo florece. Vosotros  tenéis  nieve  a finales de febrero, ¡y nosotros tenemos ya todo bello!
        - Pero en febrero nosotros  tenemos algo bueno. En febrero tenemos maslennitsa.
        - Maslennitsa. Comemos  crepés.       
        -  ¿Y qué es esto de  los crepes?
Nosotros  nos cambiabamos una mirada. Pero  ¿cómo explicarles que es un crepé?
        -El crepé  es muy  sobroso - yo expliqué. Pero ellos no comprendieron.
        - Con mantequilla, -  yo dije más precisamente.
        -Con  crema, - añadió un ruso de nuestra compañía.
Pero salió  peor. Ellos no entendían lo del crepé en absoluto, y además no comprendían lo de la crema.
         -Los crepés, se hacen –  ¡cuando hay maslennitsa! – dijo sensatamente una de nuestras señoras.
         - En los crepés… lo principal es  el caviar,- explicó la otra.
        - ¡Es el pescado! – adivinó, al fin, uno de los italianos.
       - ¡Qué pescado ni pescado, lo más importante es que los frían! –echo a reír la señora.
       -¿Y se fríe el pescado?
   
       -Se fríe, se fríe, pero el pescado tiene en absoluto otro cuerpo. El cuerpo del pescado. Y  el crepe, de harina.
      - Con  crema,- insertó un  ruso.
      - Los crepés se comen mucho,- continúo la señora. – Comemos más de 20 piezas. Después estamos enfermos.
      -  ¿Son venenosos? –preguntaron los italianos y  pusieron los ojos redondos.
      - ¿Del reino de las plantas?
      - No, de harina.  ¿Acaso  fríe harina? La harina  se compra en la tienda.
Nosotros callamos y sentimos como entre nosotros y aquellos italianos tan amables media hora atrás, que se  entusiasmaban por nuestra patria,  apareció un  profundo, oscuro precipicio de desconfianza  e incomprensión.
Ellos se miraron y cuchichearon.
La situación era  terrible.
         -Sabéis que, señores, -  Los crepés nos salen un poco mal. Ellos  piensan que somos unos mentirosos.
La situación  no era agradable.
Pero entre nosotros  había una persona sólida, seria -  era  profesor de matemática. Nos miró severamente a nosotros y   a los italianos y dijo claramente:
          -Ahora yo tomo el honor de explicarles qué es un crepé.  Para éste último necesito una  circunferencia de tres versoks en  diametro. El  p-r  cuadrado se llena de masa de  harina con leche y levadura. Luego toda esta construcción  se somete lentamente a acción  del fuego, que debe estar separado  por un recipiente de hierro.  Para hacer la influencia del fuego en  el p-r cuadrado menos intensa, el recipiente de hierro se cubre con  ácidos oleicos y grasa,  es decir, con  mantequilla. Aparece como  resultado del calentamiento una mezcla compacta y elástica, luego  introducida a través del esófago en el organismo de la persona, lo cual en gran cantidad es nocivo para la salud.
El profesor calló y miró a todos con aire de triunfo.
Los italianos se susurraron y preguntaron  tímidamente:
       -  ¿Y por qué  hacéis todo eso?
El profesor levantó las cejas, asombrado  por la pregunta, y respondió severamente:
           - ¡Porque  es divertido!

          Елена Путлякова

вторник, 8 мая 2012 г.

Esta es la entrada al blog de una alumna.

http://mi-camino-2012.blogspot.com/
¡Por supuesto, el camino de Santiago!

Mujer demoníaca

Traducción de un cuento original de la escritora rusa Teffi.




En primer lugar la mujer demoníaca se distingue de la mujer ordinaria por su manera de vestir.
Viste una sotana negra de terciopelo, cadenita en la frente, pulsera en el tobillo, un anillo con un agujero para el cianuro potásico que sin falta le van a mandar el martes que viene, estilete detrás del cuello, rosario en el codo y el retrato de Oscar Whilde en la liga derecha.
Lleva además algunas prendas habituales pero en lugares poco comunes.
Por ejemplo, el cinturón para ella es un artículo que debe llevarse en la cabeza, un pendiente es solo para la frente o el cuello, el anillo es solo para el dedo pulgar, el reloj de pulsera para el tobillo.
Sentada a la mesa, la mujer demoníaca no come nada. Nunca come.
-      ¿Para qué?
Su posición social puede ser absolutamente diversa, pero la mayor parte de su vida está dedicada a ser  actriz.
De vez en cuando se trata de una mujer divorciada.
Pero siempre hay algún misterio en ella, ya sea algún sufrimiento sea alguna herida, de la cual no podemos hablar, de lo que nadie sabe nada.
-      ¿Para qué?
Sus cejas están levantadas trágicamente, sus ojos -  semicerrados.
Su admirador la acompaña después de un baile y habla con ella de una manera lánguida de erótica estética desde el punto de vista de un esteta erótico...De repente ella dice estremeciendo todo su cuerpo: 
-    ¡  Vamos a la iglesia, mi querido, vamos ahora, pronto! Quiero rezar y sollozar antes de la salida del sol.
Pero la iglesia está cerrada por la noche.
Su amable admirador le propone ponerse a llorar justo aquí, sobre el atrio, pero ella ya no quiere nada.
Ella sabe que está maldita, que no hay salvación, y declina la cabeza con obediencia.
-      ¿Para qué?
La mujer demoníaca siempre siente una irresistible atracción hacia los libros. Muy a menudo escribe en secreto novelas y versos libres. Aunque nunca los lea a nadie.
-      ¿Para qué?
De paso dice que un crítico famoso Aleksandr Aleksandrovitch, con riesgo para su vida, se apoderó de su manuscrito. Cuando lo leyó, pasó llorando toda la noche, e incluso rezó, pero lo último no es seguro.
Otros dos escritores le pronostican un futuro grandioso si por fin  aceptara publicar sus escritos. Pero el público nunca podrá comprenderlos, por eso ella nunca los mostrará.
-      ¿Para qué?
Y por la noche, sola, abre el buró, saca sus papeles y borra con aplicación “devolver”, “volver al destinatario”.
-      He visto la luz en su ventana a las cinco de la mañana...
-      Sí, trabajaba.
-      ¡Se va a morir! ¡Querida! Vd debe cuidarse para nosotros...
-      ¿Para qué?
Junto a una mesa llena de todo tipo de platos deliciosos, ella cierra los ojos para no ser seducida por olor de cerdo.
-      María Nikolaievna, - una mujer ordinaria, con pulsera en la mano y todo donde debe estar, dice a la dueña de la casa - ¿me pasa Vd. un vaso de vino?
Mujer demoníaca cierra los ojos y grita histericamente:
-      ¡Vino, denme vino! ¡Tengo sed! ¡Quiero vino! ¡Voy a beber! ¡Bebí ayer! ¡Y beberé mañana!
En realidad no hay nada de provocante y trágico en que una dama lleve tres días bebiendo un poquito. Pero la mujer demoníaca puede actuar de tal modo que todo el mundo piense que es muy provocante. ¡Qué misteriosa es!
-      ¡Ella está bebiendo! ¡Y dice que va a beber más!
Una mujer ordinaria come y dice:
-      María Nikolaievna, deme un trocito de arenque...y con cebolla...me gusta mucho la cebolla.
Y la demoníaca  abrirá desmesuradamente los ojos y gritará:
-      ¿Arenque? Sí, sí, denme arenque, tengo hambre, quiero arenque, quiero! ¡quiero! ¿Ésto es cebolla? Sí sí, denme cebolla, denme mucha cebolla..denme todo eso, rápido rápido...Miren todos! ¡Estoy comiendo arenque!!!
En realidad nada pasó, solamente alguna mujer a quien se le abrió el apetito y quería algo salado. ¡Pero qué efecto!
-      ¿Han visto? ¿Han visto?
-      No debemos dejarla sola esta noche...Y si se pega un tiro con el cianuro ese que le van a mandar el martes que viene…
A veces en la vida tienen lugar momentos no muy agradables y simpáticos, cuando una mujer ordinaria, con temblor en la voz, dice: no voy a tardar mucho tiempo, es que sólo necesito veinticinco rublos, no más...lo devuelvo lo más pronto posible... la semana que viene o en enero...
Y la demoníaca se echará encima de la mesa, los ojos misteriosos, casi cerrados:
-      ¿Por qué le miro a Vd así? Yo se le diré. Escúcheme, míreme,yo quiero que me mire, ¿me oye? Quiero que me dé ahora mismo, ¿me oye? Ahora, déme veinticinco rublos. Lo quiero. ¡Exactamente Usted! ¡Exactamente a mí! ¡Exactamente a mí! ¡Exactamente veinticinco! ¡Yo quiero! ¡Soy ingrata! ¡Ahora lárguese de aquí! ¡Váyase!
Una risa histérica estremece todo su ser..incluso los dos seres...a ella y a él.
Él, se estremecerá completamente pero no llegará a comprender que acaba de darle veinticinco rublos que nunca le serán devueltos.
-      Saben, hoy ella se ha portado muy extraño,...es una mujer misteriosa...Me ha dicho que no vuelva la vista.
-      Sí, aquí hay algo misterioso...
-      Puede ser que se ha enamorado de mí...
-      !
-      ¡Qué misterio!  
Мари Мартнер